Analizar una acción antes de invertir requiere mucho más que observar si su precio ha subido o bajado. Para valorar una empresa es necesario comprender su negocio, estudiar sus resultados financieros, analizar sus riesgos y determinar si su precio de mercado resulta coherente con su valor estimado.
Este proceso forma parte del análisis fundamental y es una de las competencias clave en áreas como el análisis financiero, la gestión de carteras y la gestión de activos.
¿Cómo analizar una acción?
Aunque cada empresa requiere un análisis específico, podemos resumir el proceso en seis pasos fundamentales.
1. Comprender el negocio y el sector
Antes de analizar cifras hay que entender cómo gana dinero la empresa.
Conviene conocer qué productos o servicios ofrece, cuáles son sus principales mercados y competidores, qué factores determinan sus ingresos y márgenes y cuáles son sus principales ventajas competitivas.
También es importante estudiar el sector: su crecimiento, nivel de competencia, regulación y posibles cambios estructurales.
2. Analizar los estados financieros
La cuenta de resultados, el balance y el estado de flujos de efectivo permiten conocer la evolución y la situación financiera de la compañía.
Algunas preguntas básicas son:
- ¿Están creciendo los ingresos y beneficios?
- ¿Son sostenibles sus márgenes?
- ¿Genera suficiente caja?
- ¿Tiene un nivel de deuda razonable?
- ¿Dispone de liquidez suficiente?
No se trata solo de mirar una cifra aislada, sino de analizar su evolución a lo largo del tiempo y compararla con otras empresas del sector.
3. Estudiar crecimiento y rentabilidad
El crecimiento debe analizarse junto con la capacidad de la empresa para generar rentabilidad.
Entre los indicadores más utilizados están el ROE, el ROIC, los márgenes, el beneficio por acción y el flujo de caja libre.
Por ejemplo, un crecimiento elevado puede resultar menos atractivo si se consigue a costa de una fuerte inversión o un aumento excesivo del endeudamiento.
4. Analizar los riesgos
Toda inversión incorpora riesgos y una buena valoración debe tenerlos en cuenta.
Entre los más habituales encontramos el riesgo operativo, financiero, sectorial y de mercado. También pueden existir riesgos específicos relacionados con la regulación, la competencia, la dependencia de determinados clientes o la evolución de los tipos de interés.
Una pregunta fundamental es: ¿qué tendría que ocurrir para que mi análisis fuese incorrecto?
5. Valorar la empresa
Una vez estudiado el negocio y sus fundamentales, hay que estimar cuánto puede valer la compañía.
Entre los métodos más conocidos están la valoración por múltiplos y el descuento de flujos de caja (DCF).
Los múltiplos como el PER o EV/EBITDA permiten comparar empresas y niveles de valoración, mientras que el DCF permite estimar el valor a partir de los flujos de caja futuros esperados.
Para profundizar en estas metodologías, el Certificado de Experto en Valoración de Empresas (CEVE®) de Escuela FEF permite especializarse en los principales métodos utilizados para valorar empresas y activos.
6. Comparar valor y precio
El último paso consiste en comparar la valoración obtenida con el precio al que cotiza la acción.
Aquí está una de las claves del análisis fundamental: una buena empresa no siempre es una buena inversión a cualquier precio.
Por eso hay que preguntarse qué expectativas está incorporando el mercado en la cotización y qué tendría que ocurrir para justificar ese precio.
¿Qué formación necesito para aprender a analizar acciones?
Analizar acciones combina conocimientos de análisis financiero, valoración, mercados, riesgo y gestión de inversiones. Por eso, una formación sólida debe ofrecer una visión completa y, al mismo tiempo, permitir profundizar en las áreas más relevantes para cada perfil profesional.
En este ámbito, el CEFA (Certified European Financial Analyst) es la formación de referencia de Escuela FEF para quienes buscan desarrollar una base completa en análisis financiero, análisis de inversiones y gestión de carteras y activos. Su enfoque permite adquirir una visión global de las competencias que se necesitan en el entorno profesional de la inversión.
A partir de esta base, Escuela FEF también ofrece formación especializada para profundizar en áreas concretas. El curso Renta Variable: Valoración y Análisis está centrado en el análisis y valoración de acciones, mientras que el CEVE® permite profundizar específicamente en las principales técnicas de valoración de empresas y activos.
De esta forma, es posible construir un itinerario formativo adaptado al perfil y a los objetivos profesionales de cada alumno, desde una formación global en análisis e inversión hasta una especialización concreta.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el análisis fundamental de una acción?
Es el análisis de una empresa a partir de factores financieros, económicos y de negocio para comprender su situación, perspectivas y valoración.
¿Qué ratios hay que mirar para analizar una empresa?
Algunos de los más utilizados son el PER, EV/EBITDA, ROE, ROIC, márgenes y ratios de endeudamiento. Su interpretación debe hacerse siempre teniendo en cuenta el sector y las características de la empresa.
¿Es suficiente con mirar el PER?
No. El PER puede ser útil para comparar valoraciones, pero debe analizarse junto con el crecimiento, la rentabilidad, la deuda, la generación de caja y otros factores de la compañía.
En resumen
Analizar una acción antes de invertir implica comprender el negocio, estudiar sus fundamentales, identificar sus riesgos y valorar la empresa. La comparación entre el valor estimado y el precio de mercado permite construir una tesis de inversión basada en criterios financieros y no únicamente en la evolución reciente de la cotización.