¿Se puede mejorar el asesoramiento financiero si conocemos cómo se comportan los clientes?

Presentación del curso

Los inversores, en contra de la práctica habitual que así lo considera, no se comportan siempre de una forma racional cuando abordan decisiones de inversión. En no pocos casos cometen errores que les apartan de la conducta objetivamente óptima; este tipo de errores, a los que llamamos sesgos, son de percepción o cognitivos, y emocionales. Un correcto análisis de los sesgos nos puede ayudar a conocer mejor a nuestro cliente y, por ello, a asesorarle mejor.